ColumnistasInternacionalesNacionales
Destacados

ALEX VALLENILLA: La ruta de Maduro para 2020

La ruta de Maduro para 2020

 

Por ALEX VALLENILLA – @alexvallenilla

Al no haber acuerdos internos en Venezuela, es más fácil imponer una salida negociada desde el extranjero.

Hasta ahora los partidos políticos se mantienen bajo la línea norteamericana con el apoyo a Juan Guaidó para repetir como presidente de la Asamblea Nacional (AN) y la posición invariable con el “cese de la usurpación”. Por el lado del régimen, los contratos militares con Rusia tienen peso y el sector militar que lidera Padrino López es el que mantiene a Nicolás Maduro en el poder.

Estos dos factores, los partidos políticos y los militares, desarrollan sus discursos y acción, según los lineamientos de EEUU y Rusia, países que tienen gigantescos intereses en el control de Venezuela, en vista de que los venezolanos no logran encontrar acuerdos internos para restaurar la República.

El régimen chavista/madurista desarrolla su estrategia, fuera del marco anterior. Hay negociaciones directas entre Miraflores y la Casa Blanca. El régimen chavista/madurista intenta quebrar a la oposición y es que desde los sectores radicales no confían en Juan Guaidó, quien es de línea del dirigente Leopoldo López.

En el chavismo radical recuerdan que López fue uno de los que perseguía chavistas, cuando Hugo Chávez renunció el 11 de abril de 2002. Esos sectores, con ascendencia en cuadros militares, se niegan a entregan el poder, porque temen terminar tras las rejas, debido al precedente.

 

Negociaciones Casa Blanca-Miraflores

El hecho de que las mesas de diálogo hayan fracasado, beneficia a los norteamericanos y rusos. Al no haber acuerdos internos en Venezuela, es más fácil imponer una salida negociada desde el extranjero. En ese contexto el régimen chavista/madurista intenta cambiar el cuadro.

Maduro ha ofrecido a tenedores de deuda que obtengan en Venezuela pozos y campos petroleros. El mensaje llegó a los que tienen al menos unos 60 mil millones de dólares en títulos venezolanos. Los inversores han negado cualquier negociación, por el tema de las sanciones.

También se reportó una reunión secreta entre Erick Prince, un asesor de la Casa Blanca, muy cercano a Donald Trump,  y la vicepresidente de Maduro, Delcy Rodríguez. Según se pudo conocer, la conversación giró en torno a la búsqueda de acuerdos y negociaciones para lograr una salida electoral, a cambio de eliminar las sanciones.

Ha habido un acuerdo bipartidista en el Congreso de EE.UU., en el cual se establece que la salida de la crisis venezolana debe ser por la vía de elecciones libres y transparentes. Se dejó claro que no habrá una intervención militar.

 

Maduro y Trump relajados

En las últimas semanas hubo un giro silencioso en las relaciones entre Venezuela y EE.UU. Los reportes de aumento de producción petrolera en los últimos tres meses son sólidos. Expertos como Francisco Monaldi han dicho que hay una relajación de las sanciones con este tema, aunque no se haya informado nada oficial. Pdvsa está cerca de 1 millón de barriles de petróleo nuevamente.

Existe un comercio abierto entre Miami y Caracas. Maduro ha eliminado los aranceles de importación y los establecimientos comerciales se llenan de mercaderías procedentes de EE.UU., sin restricción alguna, un asunto que agrada a los norteamericanos.

Para 2020, se espera que las compañías petroleras como Rosneft (Rusia), CNPC (China) y Chevron (EEUU), establezcan control de operaciones de Pdvsa, a través de empresas privadas. Se trata de una suerte de concesión que ha arrancado de alguna manera, puesto que se ha estado entregando campos paralizados a empresas. Se ha estado instruyendo a militares la protección de personal de estas compañías.

        

Paralización opositora

El régimen chavista/madurista juega su propio juego. En lo interno ha logrado evitar que en 2019 haya enfrentamientos en las calles, debido a que una vez que se despenalizó el uso de divisas y se liberaron los precios, el comercio ha logrado reabastecerse, lo que ha reducido protestas, saqueos y motines del hambre como los que hubo en 2016 y 2017.

La oposición no logra establecer nexos con los militares. Al contrario, el régimen desarrolla labores de contrainteligencia, en que caen militares de bajos rangos y se mezclan dirigentes políticos radicales, eventos que han servido para acusar a la oposición de actividad terrorista y golpista.

Los sectores de oposición se encuentran prácticamente paralizados. No han dado una respuesta política sobre la implementación de la criptomoneda petro. Se avecina un año electoral para renovar el Parlamento, que tal vez tendrán que llevar a cabo con Maduro en el poder. En lo interno, ha fallado la habilidad política en este sector, mientras se atiende a los designios de Washington y a la posición invariable que no ha dejado resultados.

Un sector de la oposición señala duramente a Juan Guaidó, a quien tildan de traidor o de ser parte del régimen, desatando una campaña de desmotivación, lo que añade división y dispersión de las fuerzas políticas que podrían establecer una negociación con posición de fuerza o lograr serias alianzas con los militares.

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Close
Close