ColumnistasInternacionalesNacionales
Destacados

ALFREDO MICHELENA: Venezuela, la lucha por el parlamento

Venezuela: la lucha por el parlamento

 

Por ALFREDO MICHELENA

El control del poder legislativo  ha sido un punto clave en el quehacer chavista. Primero disolvieron, en 1999, un parlamento que no controlaban. Luego, nosotros mismos lo regalamos –la gente no quiere votar, se argumentó  en 2005. Después, en 2010 le quitamos la mayoría calificada y Chávez tuvo que gobernar por Ley Habilitante.

Finalmente, en 2015 los derrotamos y feo. Entonces decidieron: primero, quitarnos fraudulentamente la mayoría calificada –los diputados de Amazonas. Quisieron más y entonces en  2017 decidieron arremeter duro a través del TSJ chavista y  le quitaron a la AN competencias, incluyendo la inmunidad de los diputados. Esto les trajo consecuencias muy graves, que los llevó no sólo a ser calificados por la OEA de dictadura, sino que desencadenó una serie de situaciones, las cuales (articuladas con las luchas callejeras y la inhabilitación de las salidas constitucionales electorales como el referéndum revocatorio,  e incluso tras la farsa del adelanto inconstitucional de las elecciones presidenciales en 2018) concluyeron con el desconocimiento por 40 países del régimen de Maduro y  reconocimiento del gobierno interino de Juan Guaidó, en 2019.

La pérdida del parlamento le ha hecho daño al régimen. No sólo ha tenido que revelar su cara más totalitaria, sino que ha perdido espacios internacionalmente hablando. Pues si bien ha ignorado a la Asamblea Nacional se vio impedido en el manejo presupuestario al sufrir de la no aprobación de acuerdos  de cooperación financiera, créditos y “joint ventures” internacionales, lo cual ha debilitado mucho más al régimen. Entonces ha tenido que expandir su carácter delincuencial para sobrevivir a ese cerco  y a las  sanciones. Esto lo ha convertido  en un cuerpo radioactivo al cual nadie quiere acercarse, o si lo hace lo cobra y caro. Es este carácter criminal que ha llevado a calificarlo como “pranato”.

Ahora, al igual que en 1999, hemos visto nuestros vapuleados líderes tratando de entrar al Palacio Legislativo y la fuerza de las armas impidiéndolo. Pero esta vez no los barrieron. A troche y moche, y dentro de lo constitucional, 100 de los 167 diputados se reunieron en una sede alterna y dieron inicio a las actividades legislativas del 2020. Lo patético es que a los 55 votos chavistas se les unieron 18 diputados originalmente elegidos como opositores -algunos suplentes- y montaron su espurio tinglado. Integran la llamada fracción CLAP, por haber sido comprados por el corrupto que se enriqueció robando de este programa social alimentario.

Lo cierto es que 2020 comienza con una Venezuela institucionalmente dividida: dos TSJ, dos gobiernos en Caracas con dos embajadas en muchos países, y ahora dos Asambleas Nacionales; a lo que hay que agregar gobernaciones de estado con  un gobernador y un responsable chavista e incluso al nivel municipal se observa esto. Venezuela al cuadrado. Toda una etapa bizarra -en su acepción francesa.

Sin embargo, no son lados equivalentes en términos de poder. Si bien en lo internacional el aparato estatal opositor es reconocido por unos 60 países y ha logrado ser reconocido en lo multilateral por la OEA: en lo doméstico, quien tiene agarrada la sartén por el mango es el pranato madurista, al tener el poder para imponer sus decisiones. Lo interesante en eso es que  internamente se observa que la coalición llamada “madurista” no es perfecta y hay algunos que actúan por la libre; tampoco tienen el control total del territorio; lo han tenido que compartir con guerrillas y bandas criminales.

Por el otro lado, lo cierto es que el “Estado opositor”, los partidos opositores y las ONG no tienen el poder para contrarrestar los ademanes “maduristas” y apenas en algunos casos pueden equilibrar el juego político. Inmisericordemente hay algunas facciones que se dicen opositoras y piden que Guaidó, como cabeza visible de esta coalición, ejerza un antipoder que no tiene.

Frente a un régimen que utiliza el poder de las armas y del dinero, la oposición sólo cuenta con la gente de a pie, que es el voto y las acciones de calle para romper la coalición en el poder. Y aunque suene maniqueo todo lo que ayude a debilitar ese poder del régimen y a fortalecer el de la oposición, sí ayuda a la vuelta a la democracia porque dificulta el  mantenimiento del régimen.

Los avances de la oposición se han dado al aprovechar los errores del régimen. Sobre esto han crecido las alianzas nacionales e internacionales.

Ya pasó en 2017 y 2019. La actual pifia de montar una comedia bufa y juramentar una Asamblea Nacional espuria ha sido un gran error repudiado internacionalmente, que ha compactado a la oposición -ya veremos por cuánto tiempo. Tanto que incluso aliados del chavismo como México y Argentina han tenido que reclamar por el irrespeto a la legítima AN.

Por ahora, solo los rusos, para quienes el circo fue montado, han aceptado la nueva directiva de la Asamblea Nacional, bajo la premisa de que estos “parlamentarios” fueron elegido con 81 votos -nadie sabe cómo sumaron tantos diputados. Recordemos que el viceministro de Finanzas ruso, Sergei Storchak, recientemente declaró que a la salida de Guaidó, ese país se involucraría más en la solución económica de la crisis. Veremos qué hace ahora.

Parece que Maduro está apostando por una salida tipo China o mejor dicho rusa, es decir control político total y economía capitalista semiabierta para sus amigos y aliados. En todo caso, a Maduro le interesa ganar el parlamento en las elecciones de este año y para esto necesita un mejoramiento de la economía. Parece que ya se dio cuenta de que los asesores españoles de Podemos no dan pie con bola.

Queda preguntarse qué hará la oposición frente a esta nueva oportunidad constitucional. Todo indica que los del régimen van a jugar duro. Necesitan ganar esas elecciones y contar con la siguiente Asamblea Nacional.

¿Enfrentamos el monstruo y aprovechamos esta oportunidad de movilizar y agitar a fin de intentar resquebrajar la coalición en el poder, o comenzamos a quejarnos y llorar desde ya,  pues el enemigo es muy grande, feo y tramposo?

 

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Close
Close