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GERSON REVANALES: Evaluación de la política exterior de Guaidó

Evaluación de la política exterior

 ***En doce meses, la política exterior de Guaidó ha obtenido más logros que Maduro en sus siete años de desgobierno.

 

Balcón del Ciudadano – GERSON REVANALES

A pesar de la oposición cubano rusa, Guaidó logró juramentarse como presidente de la Asamblea a Nacional. Continuará como Encargado de la Presidencia de la República según el Art. 233 de la Constitución, razón por la cual merece hacerse una revisión y evaluación de su ejercicio, de sus logros y fracasos en la conducción de las relaciones internacionales en base al Art. 236/4 de la Constitución.

En nuestra columna del 21 de diciembre de 2019, “20 años de la política exterior del régimen” se hizo una evaluación de la gestión de Maduro en Política Exterior, quien a pesar de haber pasado seis años y cinco meses (17 de agosto de 2006-16 de enero de 2013) al frente del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores, nunca aprendió el oficio de canciller.

Un proverbio latino atribuido al filósofo y escritor hispano Miguel de Unamuno (1864-1936), rector de la universidad de Salamanca, le viene a la medida cuando acuñó la expresión «lo que natura non da, Salamanca nos presta». Quizás esta es una de las razones del fracaso de su política exterior.

El hacer comparaciones es odioso, ya lo decían Fernando de Rojas (1470- 1541) en “La Celestina” (Capítulo IX 35). Las comparaciones son siempre odiosas y Miguel de Cervantes (1547-1616) en el “Quijote” (Capítulo II 23). “No hay para qué comparar a nadie con nadie”. Sin embargo, comparar la gestión de Guaidó con la de Maduro no puede ser odioso, cuando se trata de la gestión pública y del interés nacional.

Dado el contexto del ambiente político nacional e internacional en que Guaidó y Maduro ejercen sus funciones y las limitadas capacidades de que dispone Guaidó, comparar ambas gestiones es un ejercicio obligatorio, al término e inicio de su gestión en política exterior.

La estrategia de Guaidó estuvo enmarcada en un pentágono: rescate de la democracia; conformación de un gran frente internacional; vuelta al sistema interamericano; defensa de los DD.HH; rescate del Esequibo; construcción de un servicio diplomático. En base a estos cinco objetivos, los logros de Guaidó son indiscutibles y están a la vista. En su propósito del rescate de la democracia como columna central de su política exterior, logró convencer y demostrar que el régimen cruzó la línea amarilla con el asalto a la Asamblea Nacional el 5 de diciembre. Como segundo objetivo, conformó una coalición más grande que la formada contra el nazismo durante la WW II: de los 193 países que integran la ONU, más de 60 le reconocen como encargado de la presidencia. Cuenta con el reconocimiento de la Unión Europea; del G20 con excepción de Turquía.

La importancia de este grupo está en que es el principal espacio de deliberación política y económica del mundo. En su conjunto sus integrantes reúnen el 66 % de la población mundial y el 85 % del Producto Bruto Mundial. Igualmente sucede con el G8, conformado por los países con economías más industrializadas del planeta, con excepción de Rusia. Regionalmente, a nivel multilateral, se conformó el Grupo de Lima integrado por 14 países con el objetivo de dar seguimiento y buscar una salida pacífica a la crisis en Venezuela.

A nivel bilateral cuenta con el apoyo en Norteamérica de EE.UU y Canadá, en Centroamérica de sus seis países con excepción de Nicaragua y en Suramérica de todos los países, menos Argentina y Surinam. Como tercer objetivo rompió el aislamiento regional, luego de las denuncias del  Acuerdo de Cartagena (abril 2006), a la Corte Interamericana de DD.HH. (septiembre 2013); de la vergonzosa exclusión en MERCOSUR y de la OEA (abril 2017), uno de los primeros logros fue el regreso a la OEA y la designación del Dr. Tarre como representante permanente, lo cual ratifica la firme decisión de regresar al sistema interamericano. En esta línea, la Defensa de los DD.HH., representa un compromiso y un deber con los 388 presos al 30 diciembre, según la ONG Foro Penal. La Defensa del Esequibo ha sido una de los grandes triunfos al lograr que el régimen cambiase su posición de entreguismo por la posición histórica de recuperar el Esequibo, al ser un asunto de interés nacional por estar en riesgo nuestra soberanía e integridad territorial.

El quinto objetivo, la constitución de un servicio diplomático es el más polémico de todos. La política exterior y las relaciones internacionales son una gran trinchera y su servicio diplomático, el mejor ejército para el logro de los objetivos de un gobierno. Guaidó pretendió crear un servicio exterior express para alcanzar sus objetivos. Lamentablemente fue monopolizado y secuestrado por los compromisos políticos, teniendo a su disposición un gran número de profesionales de carrera desechados por el régimen, por oponerse a la desinstitucionalización de la cancillería y su politización.

Solo dos de los designados tenían credenciales y experiencia probada en lo que es la diplomacia. Con esto no se pretende descalificar, ni personal ni profesionalmente, a ninguno de los designados, pero zapatero a sus zapatos. Estamos seguros de que si Guaidó recurre a los diplomáticos de carrera podría lograr mayores éxitos que los alcanzados hasta ahora.

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J. Gerson Revanales M

Balcón del Ciudadano. Internacionalista. Post Doctorado RR.II Embajador de Carrera por concurso

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