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ALEX VALLENILLA: La última carta de los militares sancionados

La última carta de los militares sancionados

Por ALEX VALLENILLA / @alexvallenilla

Los militares venezolanos sancionados buscan destrancar la situación ofreciendo atractivos negocios en el sector petrolero a las compañías norteamericanas y de otros países.

Los militares venezolanos pueden ver claramente que el país marcha  a un colapso total, pero quienes tienen el control en el tema petrolero han presionado para que el régimen de Nicolás Maduro dé un giro y ofrezca campos petroleros a las empresas privadas. Es un asunto clave que conduciría a cambios aún más profundos en el acontecer venezolano.

El régimen chavista/madurista debió hacer reformas económicas para sostenerse un tiempo más en el poder, pero los militares están claros en que éstas no serán duraderas.

El caos institucional se puede profundizar si Nicolás Maduro no consigue ingresos para sostener las operaciones estatales. Es una situación que lo ha llevado a que el régimen de divisas del país ahora se administre en buena parte por los bancos privados venezolanos y que las importaciones hayan sido liberadas de aranceles.

El sector militar no escapa a la dura realidad. De alguna manera, Venezuela cambia su economía, al introducir el dólar como principal protagonista y con la moneda estadounidense, entran realidades económicas distintas a las que existían.

 

El dilema en el régimen

Hay varios aspectos en el desempeño nacional, que demuestran como los eventos próximos serán para que los cambios iniciados se profundicen. Antes se deja claro que si hay un cambio, es gradual, primero en lo económico, con las reformas del régimen, que finalmente se coronarán con los cambios políticos.

Lo primero a considerar, es que así como el bolívar ha comenzado a desaparecer, igual ocurrirá con el régimen. La emisión de bolívares sirvió por mucho tiempo para mantener la ilusión económica de prosperidad estatal. Esto ya se ha vuelto inútil. La actual liquidez monetaria, que es el dinero que circula en todo el país, al ser convertida en divisas, apenas llega a 720 millones de dólares.

Para tener una idea de la precariedad del régimen, la liquidez monetaria es apenas 16% del monto de las remesas, que está alrededor de 4,5 mil millones de dólares, según datos del economista Jesús Casique.

El régimen entra en un dilema. Si emite más bolívares, el dólar y la hiperinflación seguirán en alza. Si deja de emitir, entonces al asumir una economía real, con el uso de las divisas, la contracción y las dificultades financieras del Estado serán peores, porque la recaudación de impuestos es precaria.

 

El objetivo de los militares

Ante la realidad anterior, los militares ven claramente como el negocio del combustible, cuyo control está en manos de un sector radical, se va diluyendo por los problemas de Pdvsa y las sanciones. Ante estas dificultades, los militares podrían comenzar a alejarse del madurismo y aceptar negociaciones con Washington.

En los últimos meses, se ha sabido de propuestas de Maduro para acreedores de Venezuela y para los petroleros norteamericanos.

Los militares venezolanos sancionados buscan destrancar la situación, ofreciendo atractivos negocios en el sector petrolero a las compañías norteamericanas y de otros países. El sector petrolero de EE.UU. es el favorito, puesto que fue ese sector económico el que llevó a Donald Trump al poder. Actualmente se comienzan a escuchar reclamos de por qué sólo la compañía Chevron puede hacer negocios con Pdvsa y el resto no. Hábilmente han montado una presión a Estados Unidos  por esa vía.

 

Los riesgos

Trump no abandona Venezuela, mantiene a Chevron porque quitarle la licencia y exponerla a que sea expropiada o que se retire, deja el camino libre a los chinos y rusos. Se viene informando sobre las amenazas de sancionar a Rosneft, ENI, Repsol y a la misma Chevron.

En un año electoral en EE.UU., que Trump abra un frente contra cuatro compañías petroleras, en cuyo grupo está la rusa, estaría ante el riesgo de afectar el precio del petróleo en el mundo. Una subida del petróleo tendría impacto al alza en la gasolina, lo que es impopular para el presidente norteamericano. Esto lo miden los norteamericanos actualmente.

 

Oposición en la retaguardia

En el régimen se mantienen aparentemente estables, pero tal estabilidad es frágil. Maduro todavía puede mantenerse porque desarrolla negocios en el sector petrolero, que le permitirán lograr nuevos ingresos. Las compañías petroleras norteamericanas distintas a Chevron, podrían presionar para también entrar a Venezuela y eso significaría, una relajación de las sanciones.

Es a eso a lo que apuntan los militares presentes en la industria petrolera.

Mientras en Washington piden pensar en el petróleo, en Venezuela la oposición intensifica su proceso de autodestrucción en medio de un enfrentamiento multipartidista y de varios dirigentes que no dejan a un lado sus aspiraciones presidenciales.

Tampoco hay gente del sector opositor buscando negociaciones con los militares. Apenas aparece Juan Guaidó mostrando en tuiter que pudo obtener una nueva cédula de identidad, como una demostración del “poder” que tiene.

La oposición venezolana tampoco se arriesga a negociar directamente con los rusos, por el temor a perder el respaldo directo de Washington, que no sólo consiste en apoyo político que hace que 50 países también lo hagan.

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