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J. GERSON REVANALES: La teoría del caos

La teoría del caos

 ***Ante la falta de políticas públicas, la teoría del caos se ha convertido en el modelo de gobierno para evadir sus responsabilidades.

 

Balcón del Ciudadano – J. GERSON REVANALES

Luego de haber transcurrido 31 años del infame y alevoso Caracazo (27 febrero 1989) como supuesta respuesta al gran viraje, conocido por sus detractores como el Paquetazo Económico, con motivo de las medidas económicas anunciadas al inicio del gobierno de ese gran presidente que fue CAP, el caos continúa a la par de un régimen sin rumbo, sin definición política ni ideológica; ya que aunque lucha contra la guerra económica que supuestamente le declaró el imperio, el régimen estimula el uso del dólar americano en sustitución del bolívar como moneda oficial. Los bodegones, la dolarización de la economía informal y formal, los impuestos a las transacciones inmobiliarias, y no se diga de los enfrentamientos entre cuerpos policiales y bandas delictivas a plena luz del día en las autopistas, son claras manifestaciones del caos en que se vive.

El ciudadano de a pie es la principal víctima de la teoría del caos en la supervivencia del régimen; ese venezolano que madruga a la puerta de los bancos para cobrar una mísera bonificación; aquellos niños de la calle (por quien tanto se preocupaba el Chávez del 1999) hoy ya hombres, en lugar de ir a la escuelas técnicas, “todos juntos limpian las autopistas en nombre de la revolución; ninguno de los jubilados de la administración pública, de los venezolanos tiene acceso a la divisa imperial, como si la tienen los enchufados y bolichicos, de los Betancourt, del clan Ramírez, compañía anónima y sucesores.

Una de las preguntas más frecuentes en las universidades, en Davos y en los círculos diplomáticos, es: “que sucedió en uno de los países más ricos y con más recursos, que hoy se encuentra en banca rota? La verdad que no hay una respuesta única, pero una de ellas es que la ineficiencia del régimen para conducir en propiedad una “revolución bonita” ha ido creando diferentes estadios a partir de la Teoría del Caos hasta llevarnos a un Estado fallido en el cumplimento de sus funciones primordiales de seguridad, educación y salud. Se transita de un Estado forajido donde los cuerpos policiales se baten en la calle y la guerrilla Colombia controla parte del territorio nacional, producto de la Teoría del Caos, como arquetipo para disimular la ineficiencia y echarle la culpa al imperio, a la oposición, a las guacharacas o rabipelados, pero nunca asumiendo la responsabilidad del caos en que vivimos.

La teoría del caos permite modelar y explicar el cambio que atravesamos, en particular los cambios abruptos en las políticas públicas, al permitir la libre circulación de dos monedas, las discontinuidades que desmienten periódicamente la creencia en que “Natura non facit saltum”. «La naturaleza no procede por saltos», principio que aparece en mecánica clásica, biología evolutiva hoy presente en la economía socialista. El particular atractivo de esta teoría es que el mismo modelo que genera comportamientos estables da lugar también a conductas caóticas como son las misiones de ayuda que no ayudan en nada al hambre del pueblo.

Los planes de la patria han sido el génesis de la teoría del caos. Cada uno de los cinco grandes objetivos nacionales conforma una telaraña de incongruencias que ha servido de tierra abonada a la teoría del caos. Ésta hoy ha convertido al país en uno de los Estados más míseros desde el punto ético y moral, en el cual la corrupción ha sido la bisagra entre la impunidad y la complicidad.

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J. Gerson Revanales M

Balcón del Ciudadano. Internacionalista. Post Doctorado RR.II Embajador de Carrera por concurso

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