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ROBERTO MANSILLA BLANCO: Italia rechaza a médicos italo-venezolanos para importar galenos de Cuba

Italia rechaza a médicos italo-venezolanos para importar galenos de Cuba 

***Italia quiere médicos castro-cubanos en vez de ítalo-venezolanos. Lo denuncian asociaciones de venezolanos en Italia. 

Por ROBERTO MANSILLA BLANCO – Corresponsal en España

En España han logrado incorporar a profesionales venezolanos. Toda vez, la cooperación médica cubana está en el ojo del huracán por sus implicaciones políticas. De allí que la llegada de decenas de médicos cubanos a Italia, junto a médicos de Rusia y China, ha provocado protestas de asociaciones de venezolanos en Europa. La reconocida competencia profesional de médicos venezolanos en espera de títulos homologados, residentes en varios países europeos y que pueden contribuir desde el terreno, se está tornando en un escándalo, teñido de colores políticos.

En Italia son más de 200 profesionales de la salud ítalo-venezolanos que viven en la península, muy bien preparados y perfectamente integrados. En España son aproximadamente unos 2.500 profesionales venezolanos.

Desde 2018, la Asociación de Médicos Venezolanos en España (AMEVESP) ha venido trabajando junto con el Comité de Italianos y la Asociación “La Piccola Venezia” en Italia, para gestionar la homologación y reconocimiento de los títulos profesionales, En Italia, incluso, en enero de 2019, miembros de AMEVESP viajaron a Roma para tratar esta problemática con la Universidad La Sapienza, Ministerio de Sanidad y Congreso de los Diputados de ese país.

Pero la política parece imponer su sello por encima de una pandemia global como la del COVID 19. En Italia, estas organizaciones de venezolanos pusieron a disposición de las autoridades competentes una lista de 200 sanitarios venezolanos que viven en el país para ayudar a contener la crisis. De esta lista sólo aceptaron a 10 médicos para, posteriormente, decidir traer médicos cubanos.

En España han tenido una receptividad mayor que en Italia, aunque también de forma relativa. AMEVESP ha impulsado comunicados para que se admita a los profesionales venezolanos en el sistema sanitario español con la finalidad de contribuir con las labores de combate al coronavirus.

En este sentido, el gobierno español introdujo a mediados de marzo un Real Decreto que permitía la incorporación de profesionales médicos venezolanos residentes en España y que están aún pendientes de homologación de sus títulos.

Según informan desde AMEVESP, antes “se tardaban unos seis meses para homologar; ahora se demora hasta dos años”. Esta asociación lanzó una campaña de captación titulada “España, estamos contigo”.

Lo que busca el régimen cubano 

Pero no sólo están los profesionales médicos venezolanos en Italia y España. También están los cubanos del exilio, que tienen centenares de profesionales dispuestos a ayudar y que, ante la llegada de médicos provenientes de Cuba a Italia con sus obvias implicaciones políticas, también han querido denunciar la situación.

Desde el Movimiento Acciones por la Democracia en Cuba, plataforma disidente del exilio cubano en España, también se ha sumado a la iniciativa de ofrecer profesionales cubanos exiliados para paliar la crisis sanitaria española ante el avance del COVID 19. Son unos 400 profesionales médicos en el exilio cubano en España, que también se han puesto a disposición del agobiado sistema sanitario español.

Pero tras la decisión italiana de traer médicos provenientes de Cuba, se especula que el gobierno de Pedro Sánchez pueda hacer lo mismo, en detrimento de profesionales cubanos bien calificados, al que las innumerables trabas burocráticas les han impedido homologar sus respectivos títulos.

Esta plataforma disidente cubana en Madrid ha venido denunciando que el régimen castrista, ahora bajo el mando de Miguel Díaz-Canel, busca renovar el acuerdo sanitario con la Unión Europea. De allí la oferta de enviar a médicos cubanos a Italia, el país europeo más castigado por el coronavirus, como medida persuasiva para acelerar la renovación de ese convenio. Pero la aprobación de este convenio se ha estancado por la situación de los derechos humanos en Cuba, que también afecta la presencia  de los médicos castro-cubanos en el exterior.

Como informa la plataforma disidente cubana, Lituania es el único país miembro de la Unión Europea que se ha negado a renovar el convenio con Cuba precisamente por la situación de violaciones sistemáticas de derechos humanos en la isla caribeña. De allí que la oferta de Díaz-Canel a Italia se enfoque en ejercer esa presión para que Lituania revoque su posición y acepte la renovación del convenio UE-Cuba.

Son cada vez mayores las denuncias por parte de grupos disidentes cubanos en el exilio sobre las condiciones de “esclavización” a la que son sometidos los médicos cubanos en sus misiones al exterior. Un caso ya conocido en Venezuela desde la aprobación de los Acuerdos de Cooperación con Cuba en octubre de 2000, y que han estado vigentes desde entonces.

Gobiernos como el de Jair Bolsonaro en Brasil y Jeanine Añez en Bolivia ya han denunciado esas condiciones y la labor política detrás de las misiones de médicos cubanos, especialmente durante los convenios realizados con los anteriores gobiernos de Lula da Silva y Dilma Roussef en Brasil y Evo Morales en Bolivia.

El absurdo italiano

En el caso italiano, la asociación de venezolanos “La Piccola Venezia” ha venido denunciando las posibles maniobras políticas del gobierno italiano detrás de la llegada de médicos enviados desde Cuba. Destaca igualmente la inutilidad del mismo en términos efectivos y económicos, tomando en cuenta el enorme gasto que esto traería para un país como Italia, que hoy sufre los efectos sociales y económicos de la pandemia.

Esta asociación, afincada en la región de Lombardía, al norte de Italia y donde las secuelas de la pandemia han sido mayores, denuncia que el régimen cubano cobra entre US$ 4.000 y 5.000 mensual  por cada médico cubano que envía para estas misiones, poniendo obviamente en duda la solidaridad y cooperación que de manera propagandística se ha venido realizando no sólo desde Cuba, sino desde medios de comunicación y partidos políticos afines en Europa.

Esta asociación ha denunciado igualmente que, desde el pasado 29 de enero, cuando iniciaron sus gestiones para que profesionales ítalo-venezolanos pudieran ingresar en el sistema sanitario ante la inminente amenaza de la pandemia, el gobierno italiano ha desestimado la colaboración que podrían ofrecer esos 200 profesionales venezolanos.

Al respecto, el Consejero de Bienestar de Lombardía, Giulio Gallera, respondió textualmente: “Los médicos de Venezuela que ayudarán a nuestros profesionales en los hospitales durante la emergencia del coronavirus no están vinculados al régimen actual, con el cual no hay negociaciones en curso”.

Desde la asociación respondieron que el gobierno italiano de Conte “no puede decir que no sabía de la existencia de profesionales médicos ítalo-venezolanos”, ya que, durante al menos tres años, “un grupo compacto de asociaciones venezolanas en Italia ha estado luchando por el reconocimiento de los títulos universitarios venezolanos, en particular de los médicos, dada la gran cantidad de profesionales que viven en Italia, incluso con dos o tres especializaciones y décadas de experiencia, pero que no pueden ejercer porque se encuentran atrapados en la burocracia del gobierno”.

En ese sentido, y a petición de estas asociaciones de venezolanos, el senador Giovanbattista Fazzolari, del partido Fratelli d’Italia, presentó una instancia dirigida a los ministros de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, de Salud, del Interior y de Educación, pidiendo “proceder sin demora para adoptar medidas regulatorias para habilitar a los Ítalo-venezolanos en Italia para el ejercicio de las profesiones médico-sanitarias”.

Pero nada de esto sucedió. Desde las asociaciones de venezolanos denuncian que han “prevalecido los intereses políticos e ideológicos” del gobierno de Conte y sus aliados de izquierda, para evitar el ingreso de 200 profesionales ítalo-venezolanos mientras se favorece la cooperación cubana, rusa y china.

Incluso este asunto ha llegado a límites del absurdo toda vez se ha  informado que en hospitales de Lombardía están buscando “voluntarios bilingües en italiano y español” para “ayudar a los médicos cubanos en las traducciones”. Otro aspecto que incrementa la indignación de las asociaciones de venezolanos con el gobierno de Conte, ya que los profesionales médicos ítalo-venezolanos, obviamente, conocen ambos idiomas, por lo que habría sido económicamente más rentable incorporarlos a ellos que a los médicos cubanos.

Todo es cuestión de política  

Como en la España de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, en Italia gobierna una coalición de izquierdas bajo el mando del primer ministro Giusseppe Conte. En ese gobierno destaca el Movimiento “Cinco Estrellas”, cuyo componente de sectores izquierdistas y comunistas muy probablemente mantiene una posición pro-cubana.

Esto también repercute obviamente en el caso venezolano. Italia es uno de los pocos miembros de la Unión Europea que no ha reconocido hasta ahora la legitimidad del gobierno interino de Juan Guaidó. Su negativa a apoyar la inserción de médicos venezolanos en favor de los cubanos se observa claramente como una maniobra política muy probablemente orquestada desde La Habana.

Debe añadirse igualmente que Italia ha recibido a expertos chinos y rusos para el combate a la pandemia. Esto ha provocado suspicacias en varios sectores políticos, así como la OTAN que vive un mal momento en las relaciones transatlánticas con EE.UU. Muchos observan que, detrás de esta cooperación, existe una táctica bien manejada por Beijing y Moscú para ganar espacios de influencia en Europa, en este caso a través de expertos médicos para el combate al COVID 19.

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