ColumnistasInternacionalesNacionales
Destacados

GERSON REVANALES: Maduro fuera de control

Maduro fuera de control

 ***Desde el impertinente chiste de mal gusto de Chávez de que la solemne Asamblea General de la ONU “olía a azufre”, las relaciones exteriores de Venezuela se han convertido en una política de carritos chocones.

 

Balcón del Ciudadano – Gerson Revanales

Las viejas generaciones que disfrutamos del Coney Island en los Palos Grandes a la altura de Parque Cristal, recordamos con alegría los carritos chocones. De igual forma la fracasada “política de paz” del régimen, a punta de choques y empujones, se va llevando por el medio a todo aquel que le recuerde el deber de cumplir con sus compromisos internacionales; sea en materia de derechos humanos (DD.HH.); tráfico de drogas; lado de activos; combate al terrorismo o, simplemente, mantener el respeto que exige el arte de la diplomacia, inclusive el manual de Carreño… no el del capitán.

Venezuela, con su mal llamada “diplomacia de paz”, es el único país que tiene conflictos por los cuatro costados. Por sus fronteras terrestres los tiene con Colombia, desde que Chávez llegó al poder al servir de santuario a la guerrilla; con Brasil, por las diferencias ideológicas con Bolsanaro. Recordemos que con “Lula” se vivía una luna de miel. A Lula incluso se le financió un carnaval en el Sambodromo; y con Guyana las circunstancias le han llevado a defender el Esequibo, eso sí, sin hacer mucha bulla. Por el lado de las fronteras marítimas, además de tener al CARICOM en contra, se tienen serios problemas con los EE.UU. y con Aruba, Curazao y Bonaire, no precisamente por el COVID- 19.

La “diplomacia de paz”, en estos primeros meses, ha emitido 29 notas de protestas: 11 de rechazo; 1 de deplorando; 9 denuncias; 3 de repudio; 3 de denuncia y agresión; y 2 condenando ciertos hechos.

El respeto mutuo es una norma básica de las relaciones humanas y de Estado. Los viejos de antes decían: “Respete para que lo respeten”; pero parece que en las altas esferas del Estado no conocen esta norma de urbanidad, cuando vemos que hasta un tinterillo como el “bachiller mujiquita” se permite insultar a un jefe de Estado. Todavía se recuerda el insulto que recibió el Nuncio Apostólico, decano del Cuerpo Diplomático, hace un tiempo, en el Salón Bolívar de la Casa Amarilla. El uso en exceso de la “persona no grata” es casi reversible, puesto que al hacer un uso excesivo el mismo convierte al régimen en un gobierno no grato. La cuenta de declaraciones a embajadores como “personas no gratas” ya la perdí; pero no temo equivocarme al considerar que sobrepasa la docena de “beneficiados” con esta distinción, porque todos (con gran orgullo) incluirán en su currículo haber sido declarados “persona no grata” por la revolución bolivariana.

Esta semana, nuevamente, la diplomacia de paz chocó con los cánones de la diplomacia y las relaciones internacionales. Primero con el Embajador de España, quien antes de un año de estar en funciones fue declarado “persona no grata” para después volver a petición del régimen. Lo contradictorio de este episodio es que a petición del gran conductor de la “revolución, el embajador de la Madre Patria regresó por sus fueros sin necesidad de presentar credenciales. ¡Algo nunca visto en la práctica diplomática! Lo más increíble es que esta semana el psiquiatra de la revolución lanzó una artillería de improperios y acusaciones, mientras el colega Arreaza disfrutaba del caviar ruso. El otro episodio grotesco por su forma y fondo fue la declaración de “persona no grata” a la representante permanente de la Unión Europea, como si hubiera sido una empleada de la vieja PDVSA para despedirla por TV.

La Unión Europea, mucho antes de que nos invadiera el virus chino, ha sido el organismo que más cooperación ha prestado al país; no son los cubanos vividores con sus médicos, ni los chinos con sus vacunas sin certificación, ni los rusos, ni ahora los iraníes con su gasolina chimba. De la cooperación europea se han beneficiado cientos de jóvenes al ir a estudiar a Europa; decenas de entidades oficiales, municipales, ONGs con los programas de la Unión Europea como parte de los programas de apoyo a la modernización, descentralización y diversificación de la economía.

A la embajadora de la Unión Europea, Isabel Brilhante, no solo de apellido, sino por su desempeño como funcionaria y como persona, desde esta columna la despedimos con un verso prestado de las sevillanas que dice: “Cuando un amigo se va, algo se muere en el alma”. Afortunadamente, el régimen reculó.

Difícilmente se puede entender que en una “diplomacia de paz”, en menos de 72 horas, se acumulen nueve conflictos en agenda: el caso del testaferro Saab; la retención de 1500 toneladas de Oro en Inglaterra; el embargo de 4 buques iraníes con gasolina; la condena en la OEA por el simulacro de elecciones libres; el informe condenatorio de Bachelet; el grosero trato al embajador de España y la indebida expulsión de la alta representante de la Unión Europea; el descubrimiento por voz de la Sra. Rodríguez de que el régimen ofreció a Guyana 21 puntos de negociación a espaldas del país y para remate (como si fuera obra de mercurio retrogrado) la producción petrolera llegó a su nivel más bajo de 379b/d en junio después de 77 años.

Sr. Maduro, o cambia de canciller o se baña con cariaquito morado; pero la “diplomacia de paz” no funciona.

Tags
Mostrar más

J. Gerson Revanales M

Balcón del Ciudadano. Internacionalista. Post Doctorado RR.II Embajador de Carrera por concurso

Artículos relacionados

Close
Close