Internacionales
Destacados

ROBERTO MANSILLA BLANCO: Desplome del “chavismo ibérico” en elecciones gallegas y vascas

Desplome del “chavismo ibérico” en elecciones gallegas y vascas

***Mayoría absoluta para Feijóo en Galicia y fracaso histórico del PSOE-Podemos. País Vasco irá a pactos de gobernabilidad. 

 Por ROBERTO MANSILLA BLANCO – Corresponsal en España

Al “chavismo ibérico” populista instalado en La Moncloa con la coalición PSOE-PODEMOS le salió un contrincante exitoso y de peso: Alberto Núñez Feijóo. El presidente de la Xunta de Galicia hizo historia este domingo 12 de julio, alcanzando por cuarta vez consecutiva una mayoría absoluta que le permitirá gobernar Galicia en solitario hasta 2024. Con ello, Feijóo iguala al histórico Manuel Fraga Iribarne (1990-2005) con ese mismo registro.

Así, Feijóo abre un período histórico para el Partido Popular de Galicia (PPdG), la indiscutible fuerza política mayoritaria en el mapa gallego. No hay dudas sobre eso de que de los 314 ayuntamientos existentes en Galicia, el PPdG ganó en 298. Con 41 diputados, repitiendo los mismos que las pasadas elecciones de 2016, Feijóo alcanza así su mayor triunfo político desde que en 2009 llegó a San Caetano, la sede del gobierno autonómico gallego.

Varios factores explican su éxito, pero se pueden resumir en dos palabras: gestión y eficacia. Lo demostró Feijóo con su audaz capacidad para liderar el timón cuando la pandemia del COVID 19 acechaba y la coalición en La Moncloa daba rumbos contradictorios y síntomas de improvisación.

Para Feijóo no había tiempo que perder. El resultado de su audaz gestión del COVID 19 fue un número de víctimas mortales muy bajo, poco más de 600, siendo Galicia la primera comunidad autónoma en salir del estado de alarma y alcanzar la “nueva normalidad”.

Por su parte, el País Vasco también votó continuidad. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) de Iñigo Urkullu revalida mayoría pero no absoluta, con 31 diputados. Como en el caso gallego, el nacionalismo vasco de izquierdas de Bildu logra un avance histórico, con 22 diputados. Incluso VOX logra entrar en el Parlamento vasco, con un diputado.    Los perdedores en este caso han sido el PP, que queda con 5 diputados, y PODEMOS, que pasa de 11 a 6 escaños. El PSOE queda con 10 y muy probablemente gobierno en coalición con el PNV. PODEMOS se queda con las ganas de un pacto con Bildu y PSOE.

 

Debacle “podemita”

El triunfo absoluto de Feijóo resuena como un eco fuerte en dirección a La Moncloa. La coalición de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias fracasó estrepitosamente en Galicia. Literalmente, en el caso de las Mareas y Galicia en Común, la franquicia de PODEMOS y sus múltiples aliados y formaciones en Galicia, que de tanto cambio de nombre y de siglas terminaron “mareando” y ahuyentando a sus posibles votantes.

La vibrante diáspora venezolana que pudo votar este 12 de julio en Galicia también contribuyó a la debacle “podemita”. No repetir en Galicia el drama cometido en Venezuela por el “chavismo-madurismo” ha sido una directriz política y electoral clave de esta diáspora gallego-venezolana, alertando así a muchos votantes de que la opción Feijóo es la mejor para Galicia.

Así, el Grupo Común de Esquerdas, plataforma del multiforme universo “podemita” en Galicia con que se presentó en estas elecciones, se quedó sin representación parlamentaria cuando en las anteriores elecciones (2016) había obtenido 14 diputados, los mismos que el Partido Socialista de Galicia (PSdG), el otro gran perdedor de la jornada.

Sin voz en el Parlamento gallego, más allá de alguna representación a nivel municipal, PODEMOS pierde un bastión político clave, dejando en una difícil posición al propio vicepresidente Pablo Iglesias.

La debacle “podemita” así como de la errática gestión de Pedro Sánchez del COVID 19 también salpicó al PSOE gallego de Gonzalo Caballero, un candidato sin liderazgo ni inspiración. Su caída lo lleva a ser la tercera fuerza parlamentaria, con 14 diputados, superado por el Bloque Nacionalista Gallego (BNG), el otro ganador tras Feijóo, que se lleva 19 escaños parlamentarios.

Otro dato importante: el próximo Parlamento de Galicia 2020-2024 tendrá sólo tres formaciones políticas: PPdG, BNG y PSdG. Ni rastro de la heterogénea atomización política que hace vida en el Congreso de los Diputados en Madrid y que muchas veces dificulta la gobernabilidad.

Merece destacar también el “estirón” del BNG, triunfo notorio de su portavoz y candidata, Ana Pontón. Asumió el cargo en 2016 cuando el abanderado del nacionalismo gallego tenía prácticamente la carta de defunción y ella lo ha logrado “resucitar”.

Hoy, Pontón devuelve al BNG a sus tiempos de gloria de 1997, cuando entonces su fundador Xosé Manuel Beiras (quien en 2012 rompió con esta formación para comenzar a confeccionar el universo de las “mareas podemitas”) superó al PSdG y consolidó al BNG como la segunda fuerza política en el Parlamento gallego.

Ana Pontón y este nuevo BNG tienen un reto político importante a futuro para construir una alternativa opositora a Feijóo. Además de la renovación del bloque galleguista, el éxito de 2020 se ha debido también al trasvase de votos desde las “mareas” y los socialistas gallegos, defraudados por los embates de la coalición de La Moncloa.

Pero también deben reseñarse las tradicionales simpatías del BNG por el “chavismo” que, ante el ascenso electoral del nacionalismo gallego y la debacle “podemita”, puede ahora erigirse el BNG como su portavoz en Galicia.

Del mismo modo, el ascenso de Bildu en el País Vasco encaminaría igualmente al BNG y a la izquierda independentista catalana de ERC a formalizar pactos autonómicos orientados a procrear espacios de reforma constitucional que abran paso al soberanismo vasco, catalán y gallego.

 

El futuro de Feijóo

Pero volviendo a Feijóo y su renovado éxito político, queda una pregunta en el aire: tras este cuarto éxito electoral consecutivo en Galicia, ¿se convertirá Feijóo en el gran referente del PP a nivel español? Con una nueva mayoría absoluta, ¿es posible especular con algún “tren hacia La Moncloa” que catapulte a Feijóo a la máxima dirección nacional del PP?

La victoria de Feijóo es, irónica y colateralmente, un revés para el líder del PP, Pablo Casado, cuya apuesta política por el ala dura y la confrontación con el gobierno de coalición PSOE-Unidas PODEMOS queda casi deslegitimada ante la vocación moderada de Feijóo, cuya tendencia  por el centro le ha otorgado un gran caudal de votos.

En Galicia, es común utilizar la palabra “sentidiño” para considerar todo lo que tiene que ver con el raciocinio, el sentido común, la prudencia, las cosas bien hechas sin estridencias ni demagogias, con prudencia. Ese “sentidiño” lo reflejó Feijóo en su gestión y campaña electoral 2020. Los resultados finalmente hablaron por sí solos.

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Close
Close