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Polémica “movida de mata” en la embajada española en Caracas

Polémica “movida de mata” en la embajada española en Caracas

Roberto Mansilla Blanco 

Por ROBERTO MANSILLA BLANCO – Corresponsal en España

La destitución del embajador Silva Fernández, ¿tiene el sello de Zapatero vía Borrell?

Una auténtica tormenta mediática de rumores informativos y en las redes sociales ha provocado el anuncio de la destitución por parte del gobierno español de su embajador en Caracas, Jesús Silva Fernández, quien alberga en su residencia diplomática en la capital venezolana al conocido líder opositor Leopoldo López.

Según comunicó la ministra española de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Arantxa González Laya, el relevo de este embajador va paralelo al de los representantes diplomáticos españoles en Cuba, Ecuador, El Salvador y Jamaica y corresponde a “cambios planificados en el proceso natural de relevos de las embajadas conforme a las necesidades de las distintas regiones”.

Unas “necesidades” que en el caso venezolano no dejan de generar ciertas sospechas tomando en cuenta el contexto.

En el cargo desde 2017, Silva Fernández había sido nombrado como embajador en Caracas por el anterior gobierno de Mariano Rajoy. El anuncio de su destitución crea un clima de sorpresa y suspicacias en los medios de comunicación en España y Venezuela, especialmente tomando en cuenta la importancia diplomática que tiene para Madrid su embajada en Caracas, más aún con el actual contexto de la crisis política en Venezuela y la mediación española vía Unión Europea.

El flujo de rumores y de informaciones, algunas de ellas no totalmente confirmadas, aseguran que el actual embajador de España en Cuba, Juan Fernández Trigo, iría a la delegación diplomática española en Caracas para sustituir a Silva Fernández. Que sea precisamente el embajador español en La Habana el que eventualmente sustituya a su homólogo en Caracas es un aspecto que intensifica todo tipo de conjeturas, principalmente en los medios de comunicación y círculos opositores en Venezuela y España.

Es aquí donde se entra en el sinuoso contexto de las especulaciones y de las sospechas. Abundan por tanto las interrogantes:

  1. ¿Por qué se destituye ahora a Silva Fernández, cuando España y la Unión Europea anunciaron el envío a Caracas de una misión para negociar con el régimen de Maduro la celebración de unas elecciones creíbles?
  2. ¿Por qué el sustituto prácticamente de facto de Silva Fernández es el actual embajador español en Cuba?
  3. ¿Se puede intuir que detrás de todo esto existen manejos bajo la mesa de Josep Borrell como Alto Comisionado de la UE para la Política Exterior y del propio expresidente español Zapatero, una ficha siempre presente cada vez que Europa entra en escena dentro de la crisis venezolana?
  4. ¿Por qué esta destitución se anuncia ahora que la UE ha paralizado momentáneamente el “plan Borrell” para Venezuela?

Como suele suceder en estos acontecimientos, las interrogantes, por sugestivas, se imponen sobre las certezas. Algunas fuentes informativas en Caracas argumentaban cierto malestar en Madrid con la gestión de Silva Fernández en Caracas. En este sentido, podría existir cierto recelo por la presencia en la residencia diplomática española en Caracas de Leopoldo López. ¿Puede esto explicar su súbita destitución?

Otras informaciones argumentan que ni el gobierno de Pedro Sánchez ni el propio Borrell habrían informado a Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, sobre la destitución del embajador Silva Fernández. El asunto es importante porque, tras el informe de la ONU sobre los crímenes de lesa humanidad del régimen de Maduro, la UE se ha embarcado en una política más restrictiva y contraria a la farsa electoral que el régimen intenta aplicar el próximo 6D.

La destitución de Silva Fernández ocurre paralelamente a la comparecencia del presidente interino Juan Guaidó ante la Asamblea General de la ONU, coincidiendo con su 75º aniversario. Guaidó pidió en la ONU aplicar en Venezuela la política de la Responsabilidad de Proteger. ¿Se puede intuir en que esta comparecencia de Guaidó podría colateralmente ejercer algún tipo de influencia en la destitución de Silva Fernández, a quien algunas fuentes señalan como simpatizante de la oposición venezolana?

Muchas interrogantes desplazan la exactitud de las certezas. La anunciada “movida de mata” desde Madrid hacia el embajador Silva Fernández planea como un misterio que se acrecienta ante la coyuntura que vive Venezuela y el papel mediador que España y la UE tendrían en esta crisis.

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