La India se convirtió en el cuarto país en llegar a la Luna y el primero en posarse en el polo sur lunar

India

La India se convirtió este miércoles en el cuarto país en llegar a la Luna y en el primero en tocar el polo sur lunar gracias a la misión espacial Chandrayaan-3.

Solo la antigua Unión Soviética, Estados Unidos y China han logrado el aterrizaje suave de una nave espacial en la superficie lunar.

La travesía del cohete más grande y pesado de la India comenzó el 14 de julio. Antes de alcanzar su objetivo, la nave requirió hacer un recorrido más largo de lo previsto, orbitando por varios días la Tierra y luego la Luna. En esta nueva carrera espacial, la misión rusa Luna-25 tenía el mismo objetivo de aterrizaje que la de la India: ser la primera nave en establecerse en el polo sur de la Luna. Sin embargo, el proyecto de Rusia, que emprendió su camino el pasado 11 de agosto, sufrió un accidente que dejó el camino libre para que Chandrayaan-3 rompiera la marca que, con éxito, hoy está logrando.

El  camino para llegar a este momento no fue nada fácil. De hecho, la India sufrió un accidente, similar al de Rusia, con su Chandrayaan-2, una nave que hace cuatro años se estrelló contra la superficie lunar por problemas técnicos durante el alunizaje. La actual nave es parte de una misión en la cual se invirtieron 75 millones de dólares.

Los expertos sospechan que en la zona más meridional de la Luna, donde Chandrayaan-3 llegó hoy, puede haber importantes reserva de agua, sobre todo en aquellos cráteres que nunca reciben la luz del Sol.

El módulo de aterrizaje lunar de India consta de tres partes: un módulo de aterrizaje, un rover y un módulo de propulsión, que hasta ahora ha proporcionado a la nave todo el empuje necesario para atravesar el vacío de 384.400 kilómetros entre la Luna y la Tierra.

El módulo de aterrizaje, llamado Vikram, era el encargado de completar las maniobras de precisión necesarias para aterrizar suavemente en la superficie lunar tras ser expulsado del módulo de propulsión. En su interior se encuentra Pragyan, un pequeño vehículo de seis ruedas que se desplegará desde el módulo de aterrizaje rodando por una rampa.

El módulo de aterrizaje, que pesa unos 1.700 kilogramos, y el rover, de 26 kilogramos, están repletos de instrumentos científicos preparados para recoger datos que ayuden a los investigadores a analizar la superficie lunar y aportar nuevos conocimientos sobre su composición.

La Dra. Angela Marusiak, profesora adjunta de investigación en el Laboratorio Lunar y Planetario de la Universidad de Arizona, se mostró especialmente entusiasmada por el hecho de que el módulo de aterrizaje lunar incluya un sismómetro que intentará detectar terremotos en el interior de la Luna.

Estudiar cómo se mueven las capas internas de la Luna podría ser una información clave para futuros esfuerzos en la superficie lunar, dijo Marusiak.

«Uno quiere asegurarse de que cualquier actividad sísmica potencial no ponga en peligro a ningún astronauta», dijo Marusiak. «O, si tuviéramos que construir estructuras en la Luna, que estuvieran a salvo de cualquier actividad sísmica».

Se espera que el módulo de aterrizaje y el rover funcionen durante unas dos semanas en la superficie lunar. El módulo de propulsión permanecerá en órbita y servirá de punto de retransmisión de datos a la Tierra.

Por qué importa: Según los expertos de la India, en la zona más meridional de la Luna, donde Chandrayaan-3 llegó hoy, puede haber importantes reserva de agua, sobre todo en aquellos cráteres que nunca reciben la luz del Sol.

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