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El cuento de nunca acabar: Comenzaron las carreras en Washington por posible nuevo cierre del gobierno

Mike Johnson, el mandamás del Congreso, presenta un enfoque inusual en el proyecto de ley de gasto provisional para evitar el cierre del gobierno.

El presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Mike Johnson, puso sobre la mesa una propuesta de financiación provisional en dos fases con el fin de evitar un cierre parcial del gobierno federal. Este enfoque, poco convencional, busca extender la financiación de ciertas agencias y programas gubernamentales hasta el 19 de enero, mientras que otros se financiarían hasta el 2 de febrero.

Esta estrategia mixta responde a las exigencias de los republicanos que se resisten a aceptar un proyecto de ley de gasto masivo en vísperas de las festividades. «Es una medida necesaria para colocar a los republicanos en una posición de ventaja en la lucha por victorias conservadoras», afirmó Johnson en un comunicado post-conferencia telefónica con los legisladores republicanos.

Sin embargo, el proyecto de ley ha generado reacciones encontradas dentro del partido. El congresista Chip Roy expresó su oposición rotunda en redes sociales, criticando la extensión de políticas y gastos nivel Pelosi por más de dos meses, sin compromisos futuros claros.

Por otro lado, la Casa Blanca ha desestimado el plan de Johnson como «poco serio» y potencialmente perjudicial para la seguridad nacional y otros programas internos. La secretaria de prensa, Karine Jean-Pierre, calificó la propuesta de receta para más desorden y posibles cierres.

Según el documento explicativo dirigido a los republicanos de la Cámara, el proyecto de ley extenderá la financiación de cuatro proyectos de ley de gastos clave hasta el 19 de enero, incluyendo programas para veteranos, y proyectos de ley relacionados con transporte, vivienda, agricultura y energía. La propuesta, según el documento, es una solución forzada ante el desastre presupuestario que Johnson heredó y la necesidad inminente de una resolución continua dada la proximidad de un cierre.

La situación actual refleja la tensión y la división política en el Congreso, con la administración republicana bajo presión para demostrar su capacidad para mantener el gobierno funcionando sin ceder a demandas de gran escala. El tiempo dirá si la propuesta de Johnson logra el apoyo bipartidista necesario para evitar un cierre del gobierno y si establece un precedente para futuras negociaciones presupuestarias.