DIASPORA

OIM y ACNUR buscan $1.590 millones para ayudar a refugiados venezolanos

Solicitan fondos para asistir a tres millones de desplazados venezolanos en Latinoamérica y el Caribe en 2024.

La crisis migratoria venezolana sigue siendo una prioridad para la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). Ambas agencias han solicitado a la comunidad internacional un fondo de 1.590 millones de dólares para apoyar a tres millones de refugiados y migrantes venezolanos durante el año 2024.

Este llamado de ayuda se canaliza a través de la Plataforma de Coordinación entre agencias para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V).

La situación en Venezuela ha llevado a más de 7,7 millones de sus ciudadanos a buscar refugio en otros países, principalmente en Latinoamérica y el Caribe. Países como Colombia, Perú, Brasil, Ecuador y Chile han acogido a una gran cantidad de estos migrantes, muchos de los cuales han logrado regularizar su situación legal.

Sin embargo, OIM y ACNUR estiman que aún es necesario asistir a alrededor de 4 millones de venezolanos desplazados.

Con los fondos solicitados, se espera facilitar los trámites de solicitud de asilo, regularización de la residencia e integración socioeconómica. El objetivo es que tanto los refugiados como las comunidades de acogida puedan alcanzar una estabilidad y un futuro esperanzador.

En 2023, el programa de R4V logró brindar asistencia a dos millones de refugiados y migrantes venezolanos, pero el desafío sigue siendo grande.

Las agencias destacan que muchos venezolanos continúan emprendiendo rutas peligrosas, como la que atraviesa el Tapón del Darién, en su búsqueda de una vida mejor.

La financiación actual del plan bienal de ayuda a estos migrantes y refugiados solo alcanza el 20%, lo que subraya la urgencia de recibir apoyo internacional. OIM y ACNUR hacen un llamado para no olvidar la situación de estos millones de desplazados en medio de las múltiples crisis globales.

La crisis venezolana, por tanto, sigue requiriendo atención y solidaridad internacional para abordar la mayor crisis migratoria del mundo actual.