¿Elecciones en marzo? Diosdado asoma que pudieran violar acuerdo de Barbados

CABELLO

En medio de tensiones y expectativas, Cabello sugiere marzo como posible fecha para las elecciones, mientras la oposición y el TSJ juegan roles clave en el futuro político de Venezuela.

En un giro inesperado en el siempre dinámico escenario político venezolano, el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, sugirió durante su programa «Con el mazo dando» que marzo podría ser un mes idóneo para las elecciones presidenciales.

«Imagínense que el CNE diga que las elecciones son en marzo. ¡Ay qué miedo Dios!», expresó Cabello, añadiendo leña al fuego en un debate ya candente.

Esta declaración surge en un contexto donde el Consejo Nacional Electoral ha sido objeto de presiones por parte de dirigentes opositores para que defina la fecha de los comicios presidenciales, previstos constitucionalmente para este año. La situación se intensifica aún más si se considera el triunfo de María Corina Machado en la elección primaria de la oposición y su posterior inhabilitación por parte de la Contraloría General de la República, un punto que ha sido central en las discusiones políticas recientes.

Por otro lado, siempre según Cabello, Henrique Capriles Radonski, dirigente de Primero Justicia, parece mantener una postura desafiante frente a la situación, confiando en su participación en las elecciones.

Sin embargo, la declaración de Cabello podría indicar una posible anticipación de los comicios, contraviniendo el acuerdo firmado en Barbados que estipulaba su realización en el segundo semestre del año.

Mientras tanto, la oposición liderada por María Corina Machado mantiene su firmeza.

Machado, desafiando su inhabilitación, ha declarado que «el 22 de octubre recibí un mandato ciudadano: competir con el actual mandatario». Su lucha en el Tribunal Supremo de Justicia, buscando revertir la medida en su contra, todavía no encuentra respuesta, manteniendo el suspenso sobre su elegibilidad.

Este escenario coloca a Venezuela en una encrucijada política. Por un lado, la posibilidad de un adelanto electoral planteada por una figura clave del PSUV; por otro, la firmeza de una oposición que se enfrenta no solo a sus adversarios políticos, sino también a obstáculos legales y acuerdos previos que podrían estar en juego. A medida que se acerca la fecha, la incertidumbre y las expectativas siguen creciendo en un país que espera definir su futuro político.

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