World Liberty Congress reúne en Madrid a opositores venezolanos, cubanos, bolivianos y nicaragüenses

DISIDENTES

Opositores de Venezuela, Cuba, Bolivia y Nicaragua se congregan en un evento por los derechos humanos, exponiendo la urgencia de solidaridad internacional ante la represión.

Este lunes, Madrid se convirtió en el epicentro de un clamor por la libertad en América Latina, reuniendo a opositores venezolanos, cubanos, bolivianos y nicaragüenses en un acto sin precedentes. Bajo la organización de World Liberty Congress, este evento no solo buscó denunciar las torturas a las que son sometidos los presos políticos en estos regímenes autoritarios, sino también resaltar la importancia de la unidad y solidaridad entre los activistas de la región.

Leopoldo López, líder venezolano en exilio, y Zvonko Matkovic, exsenador boliviano, hicieron un llamado a la unión, destacando la necesidad de apoyarse mutuamente ante gobiernos que colaboran entre sí para sostener sus estructuras de poder.

Carolina Ribera, hija de la ex presidenta boliviana Jeanine Añez, y Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, compartieron los sufrimientos que enfrentan los familiares de los represaliados, ofreciendo una mirada íntima a las consecuencias humanas de la lucha por la libertad.

Javier El-Hage de Human Rights Foundation, enfatizó que el problema de los regímenes autoritarios o híbridos no es exclusivo de América Latina, pero la región alberga ejemplos claros de esta problemática, identificando a Venezuela, Cuba y Nicaragua como autoritarios, y a Bolivia como híbrido.

El evento sirvió también como plataforma para que activistas, como la nicaragüense Alexa Zamora, pidieran un esfuerzo más riguroso por parte de la comunidad internacional para cortar los flujos económicos que sostienen a estos gobiernos, resaltando la complicidad implícita en el mantenimiento del statu quo.

Luis Zúñiga, representante de la Asamblea de la Resistencia Cubana, recordó las torturas sufridas y señaló a Cuba como precursora de tácticas represivas en la región, evidenciando la larga sombra que el régimen cubano ha proyectado sobre sus vecinos ideológicos.

El Espacio Cultural Serrería Belga de Madrid no solo fungió como sede de estas conferencias, sino también como un lugar de inmersión en la realidad de la represión en estos países, a través de exposiciones y experiencias de realidad virtual que acercaron a los asistentes a las duras condiciones que enfrentan los opositores en prisión.

Con 264 presos políticos en Venezuela, 121 en Nicaragua, 1.068 en Cuba y 269 en Bolivia, la urgencia de una acción colectiva y concertada nunca ha sido más apremiante.

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