TRUMP
FOTO DE ARCHIVO. El ex presidente Donald Trump llega al tribunal penal de Manhattan con su equipo legal mientras continúa la selección del jurado en Nueva York, EEUU, el jueves 18 de abril de 2024. Jabin Botsford/Pool vía REUTERS

Pospuesto el castigo a Trump por posible violación de orden mordaza en su juicio en Nueva York

El juez Juan Merchán retrasa la decisión sobre la sanción a Donald Trump por sus comentarios públicos relacionados con el caso de Stormy Daniels.

El juicio contra el ex-presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Nueva York ha visto un nuevo giro este martes. El juez Juan Merchán ha decidido posponer la imposición de una posible sanción a Trump, quien ha sido acusado de violar la «orden mordaza» que restringe sus comentarios públicos sobre las figuras clave del caso, incluidos fiscales, testigos, y jurados.

La fiscalía solicitó una multa de mil dólares por cada una de las diez publicaciones en Truth Social y en la página web de la campaña de Trump, que, según ellos, infringían la orden. Sin embargo, el juez Merchán no se pronunció al respecto y mencionó que podría emitir una resolución por vía electrónica en las próximas horas, o durante la próxima sesión del juicio el jueves.

Trump, quien enfrenta acusaciones relacionadas con un pago a la actriz porno Stormy Daniels para mantener en secreto una supuesta aventura y proteger su campaña electoral de 2016, ha sido advertido de abstenerse de referirse públicamente a los fiscales, testigos y sus familias, así como al jurado cuya identidad está protegida.

Durante la sesión, el fiscal Chris Conroy argumentó que las publicaciones de Trump representaban una «amenaza real» para los implicados, quienes temían represalias justificadas por sus declaraciones. Además, Conroy pidió que las publicaciones fueran eliminadas y recordó que la violación continua de la orden podría resultar en una pena de hasta 30 días en prisión para Trump.

El abogado defensor de Trump, Todd Blanche, defendió a su cliente afirmando que no hubo «ninguna violación intencional» de la orden y que Trump tiene derecho a responder a ataques de carácter político, particularmente refiriéndose a comentarios hechos en respuesta a su exabogado Michael Cohen sobre temas de campaña electoral y no directamente relacionados al juicio.

La disputa entre Blanche y el juez Merchán intensificó el drama en la sala, con Merchán señalando a Blanche que estaba perdiendo «toda la credibilidad» ante la corte. Trump, por su parte, expresó en los pasillos del tribunal su frustración, calificando la orden mordaza de «venganza» y «totalmente inconstitucional».