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Google despide a empleados que protestaron contra contrato con el gobierno de Israel

Los empleados despedidos participaron en manifestaciones contra el Proyecto Nimbus, un contrato de 1.200 millones de dólares entre Google y el ejército israelí.

Google despidió a más de dos docenas de empleados que participaron en las protestas contra el contrato de la empresa con el gobierno de Israel. Las manifestaciones se llevaron a cabo en las oficinas de Google en Nueva York y Sunnyvale, California, donde algunos de los empleados incluso irrumpieron en la oficina del CEO de Google Cloud.

Los despidos se producen después de que Google confirmara que está trabajando con el ejército israelí a través de su contrato con el gobierno, conocido como Proyecto Nimbus. Este acuerdo, valorado en 1.200 millones de dólares, ha sido criticado por grupos activistas que acusan a Israel de cometer crímenes de guerra en Gaza.

Reacciones de los empleados despedidos

Los empleados despedidos formaban parte de un grupo llamado «No Tech For Apartheid», que ha estado presionando a Google para que ponga fin a su relación con Israel. El grupo calificó los despidos como un acto de represalia y una señal de que Google «valora más su contrato de 1.200 millones de dólares con el gobierno y el ejército genocida de Israel que a sus propios trabajadores», según expresó en un comunicado.

Defensa de Google

Google, por su parte, ha defendido el contrato con Israel, afirmando que solo se utiliza para «cargas de trabajo no altamente sensibles, clasificadas o militares relevantes para los servicios de armamento o inteligencia». La compañía también ha dicho que los despidos se debieron a que los empleados «obstruyeron físicamente el trabajo de otros empleados» y «violaron nuestras políticas».

La situación pone de relieve las tensiones entre los intereses comerciales de las grandes empresas tecnológicas y las preocupaciones éticas de sus empleados. Los despidos han generado un debate sobre la responsabilidad corporativa y el papel de las empresas en conflictos internacionales.

El grupo «No Tech For Apartheid» ha prometido continuar con su campaña para presionar a Google a reconsiderar su contrato con el gobierno israelí, destacando la importancia de la ética y los derechos humanos en las decisiones comerciales de la empresa.