VERONICA

Vicepresidenta de Ecuador acusa al presidente Noboa de hostigamiento y niega renunciar

Verónica Abad, también embajadora en Israel, denuncia persecución política y asegura que asumirá temporalmente la presidencia en 2025 si es necesario.

Este lunes, la vicepresidenta de Ecuador y embajadora en Israel, Verónica Abad, acusó al presidente del país, Daniel Noboa, y a su Gobierno de hostigamiento. Sin embargo, Abad aseguró que no va a renunciar y que se mantendrá en el cargo, afirmando que temporalmente asumiría la Presidencia cuando Noboa deba presentarse a la reelección en las elecciones de 2025.

«Hoy quieren destituirme a cuenta cabal», afirmó Abad en una entrevista al diario La Hora, refiriéndose a un pedido que se tramita en el Tribunal Contencioso Electoral (TCE). Abad, quien fue enviada por Noboa a Tel Aviv para mediar por la paz en Gaza, mencionó que el hostigamiento y el maltrato han sido claros. «No les ha bastado con hacer todo lo que hicieron desde el destierro a Israel y todos los decretos de los que he sido víctima, decretos inconstitucionales», aseveró.

El Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana instó a Abad a no realizar declaraciones públicas sin autorización previa. Sin embargo, la vicepresidenta señaló que detrás de este hostigamiento está el Gobierno, incluido Noboa. «Porque él es la cabeza», añadió, asegurando que el presidente se ha excedido en todo límite.

Detención de su hijo y acusaciones de lawfare

Abad también relacionó la detención de su hijo, Sebastián Barreiro, con la persecución que denuncia. Barreiro fue detenido por un presunto caso de oferta de tráfico de influencias en las oficinas de la Vicepresidencia. «Es ‘lawfare’ (utilización del aparato judicial contra adversarios políticos). Es una persecución», afirmó Abad, declarando que su hijo es inocente y demostrará su inocencia.

«La persecución empieza por mi hijo sin, o casi nada, de pruebas. Un atropellamiento y abuso de poder de jueces y fiscales y una fuerza institucional que puede enviar a un joven a La Roca», añadió la vicepresidenta sobre la cárcel de máxima seguridad en la que su hijo permaneció unos 20 días hasta que salió en libertad bajo fianza de 20.000 dólares.

A pesar de las acusaciones y dificultades, Abad insistió en que es víctima de abuso de poder y que se mantendrá firme en el cargo. «Yo voy a cumplir la ley como vicepresidenta, elegida legítimamente. Los ecuatorianos no van a permitir un atropellamiento más a su voluntad. El presidente tendrá que cumplir de acuerdo a un calendario electoral ya definido», declaró.

El distanciamiento entre Noboa y Abad comenzó desde la misma campaña electoral, marcado por una serie de declaraciones de la entonces candidata a vicepresidenta que, aparentemente, no gustaron al empresario. Abad nunca coincidió con Noboa en algún encuentro público durante la campaña de la segunda vuelta. Posteriormente, realizó una gira internacional a título propio, reuniéndose en Madrid con el presidente de Vox, Santiago Abascal; en Lima con el entonces primer ministro de Perú, Alberto Otárola; y en El Salvador con su presidente, Nayib Bukele, durante la celebración del concurso de belleza Miss Universo.

Abad concluyó: «Yo no tengo enemigos políticos. Tengo controversias por las ideas, pero defendamos las ideas. No necesito insultar a (expresidente Rafael) Correa ni demonizarle, ni tampoco al presidente actual.»