Tragedia económica acelera fin de todo el sistema

La crisis económica se ha vuelto mucho más aguda, la situación de hambre se comienza a generalizar, la pobreza extrema avanza y de manera muy rápida, la población huye masivamente, según los reportes de Colombia y de Brasil. Hay en Venezuela un proceso de colapso general en que las instituciones se desploman, el personal de la administración pública en todos los gobiernos, tanto en el nacional, los regionales y los municipales, huye de Venezuela en búsqueda de una situación más estable en los países vecinos, se trata de la diáspora que ahora se comienza a convertir en un problema en Latinoamérica, debido a la demanda de bienes y servicios para una proporción importante de la población venezolana en territorio extranjero.

En el mes de diciembre de 2017, el costo de la Canasta Alimentaria Familiar (CAF), se ubicó en 24.402.767,10 bolívares, según los datos del Cendas. El aumento se produce luego que hay un proceso de ajuste de precios en la economía venezolana, en vista que la administración Maduro se encuentra sin divisas prácticamente y para apenas sostener operaciones mínimas de gobierno, como mantener las ya obsoletas y paupérrimas nóminas públicas, se sigue emitiendo dinero de manera electrónica, con lo que se da cobertura a los presupuestos estatales en cierta medida, puesto que ya ni siquiera para pagar salarios alcanza.

El acelerado aumento de precios de los alimentos en Venezuela, según el indicador de la CAF, es de 3.828,92% en el último año, una subida muy fuerte al compararse con los 2.927,82% que registró el mes pasado. Los salarios en Venezuela comenzaron a dejar de tener sentido, igualmente ocurre con los pensionados, en el interior del país, hay regiones en que los pueblos rurales no disponen de bancos, no hay dinero efectivo y el transporte público se ha encarecido, hay pensionados que deben pagar 200 mil bolívares de transporte y comida de un día, para cobrar una pensión de 340 mil bolívares, además sufrir en una cola durante todo un día, sin garantía alguna de que le entreguen pago en dinero efectivo debido a la crisis de escasez de billetes.

Hay trabajadores que han debido abandonar sus puestos porque lo que ganan es menos que lo que gastan en pasaje diario y en el costo del almuerzo a pesar de llevarlos desde sus hogares. Es esta la población que se ha estado yendo.

La CAF pasó a costar en divisa extranjera, al menos 96,21dólares, lo que significa una disminución respecto al mes anterior, de 45,48% en dólares, luego que en diciembre cerrara en 148,11 dólares. La caída de precios en divisas de los alimentos venezolanos tiene que ver con la fuerte devaluación que viene sufriendo el bolívar venezolano en la variación de la tasa de cambio del dólar paralelo, con que la mayoría de las personas realizan sus operaciones, esto también señala la fuerte recesión que en moneda dura sufre la economía venezolana, mientras que en bolívares se está atrapado en una hiperinflación que no se detiene y que ya tiene cuatro meses instalada de manera oficial. Esta hiperinflación está generando un desplome de la mano de obra, que no tiene manera de continuar laborando, al mismo tiempo al cierre de empresas y la caída de la producción y oferta de bienes y servicios producidos en el país, convirtiéndose en un círculo vicioso que sigue aumentando los precios.

La crisis venezolana ha producido una diáspora que está disminuyendo la población, anteriormente según los datos del último censo venezolano había unos 30 millones de habitantes, lo que permitía establecer al menos unas seis millones de familias en este país, actualmente y según los datos extraoficiales de la huida de pobladores desde Venezuela, la emigración está cerca de los 4,5 millones de habitantes, esto reduciría a la población a unas 5,2 millones de familias. La administración Maduro no se ha referido al caso de los emigrantes, conscientes que no pueden seguir sosteniendo la alimentación de los venezolanos, las fronteras se mantienen abiertas y el flujo de personas que se marchan sigue en aumento, incluso hay quienes lo hacen a pie, la emigración es de todos los sectores sociales y todo tipo de personas.

Para dar cobertura a la CAF al año en Venezuela, con los precios actuales, la administración Maduro necesita tener producción interna de alimentos o ingresos netos de al menos 6 mil millones de dólares al año, al revisar la actual producción petrolera, en caída y alrededor de unos 1,65 millones de barriles diarios, el ingreso bruto de Pdvsa estaría al año por el orden de 28.250  millones de dólares, de los cuales requiere para el presupuesto estatal unos 13 mil millones de dólares, cubrir el subsidio de gasolina que estaría generando pérdidas de 6 mil millones de dólares al año, pagar deuda externa con un presupuesto promedio de 9 mil millones de dólares, mantener el convenio con Cuba, los CLAP, la importación de medicamentos, todo por el orden de unos 9 mil millones de dólares, se requiere ingresos de casi 37 mil millones de dólares al año, hay que tomar en cuenta que la reducción en la importación de alimentos es sumamente fuerte, puesto que hace un par de años se hablaba de montos de unos 15 mil millones de dólares, unos siete años más atrás, eso sumaba al menos 30 mil millones de dólares, y en esta ocasión se podría estimar en apenas los 1 mil millones de dólares, lo que explica la profunda escasez de alimentos y el extremo encarecimiento de lo poco que se produce en Venezuela, ya que el sector productivo sigue sufriendo los efectos de los controles de precios, de cambio y la excesiva emisión de dinero que sólo produce pérdidas al valor del bolívar. Lo anterior indica que la hiperinflación será mucho más fuerte, a la administración Maduro todavía le falta para ajustar las cuentas y comenzar a buscar un equilibrio, que debido a la naturaleza de su gobierno, la gran mayoría duda que se produzca.

El fin

El oficialismo comienza a sufrir los rigores de la crisis y cada vez se hace más insostenible, se va desprendiendo de sectores que dejan de ser controlados por éstos, por la misma situación, un ejemplo de ello fue la eliminación del dólar Dipro de 10 bolívares. Esto comienza a generar inconvenientes en la alta esfera del gobierno. Hay que recordar que uno de los altos dirigentes había sentenciado que el control cambiario era con fines políticos, la aseveración fue hecha por Aristóbulo Istúriz, quien además confesó que si se eliminaba el control de cambios, el gobierno podría caer. La razón de tal sentencia es que el control de cambios ha funcionado como un brazo financiero de factores oficialistas, quienes han tenido la asignación de dólares por 10 bolívares en los últimos años, un precio totalmente irreal comparado con el desempeño económico que padece el resto. Actualmente han tenido que recurrir a las subastas con el sistema Dicom, en que ya un dólar de precio oficial se tasa sobre los 35 mil bolívares, debido a la imposibilidad de seguir sosteniendo el modelo anterior. La población sufre las consecuencias con la inflación que se deriva de esta realidad.

@alexvallenilla