Republicanos avanzan en juicio político a secretario de Seguridad Nacional

MAYORKAS

Acusan al secretario de Seguridad Nacional de negligencia en la gestión de la frontera y violación de la confianza pública.

Los republicanos de la Cámara de Representantes de EE.UU. anunciaron su intención de someter a juicio político (‘impeachment’) al secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, acusándolo de comprometer la seguridad nacional mediante la gestión de la política de inmigración en la frontera entre Estados Unidos y México.

En una resolución de 20 páginas, los republicanos han formulado dos cargos principales contra Mayorkas: una «negativa sistemática y deliberada a cumplir con la ley» en relación con la situación en la frontera y una «violación de la confianza pública». Este esfuerzo ha sido liderado por los miembros del comité de Seguridad Nacional de la Cámara Baja, quienes consideran que el juicio político es la única opción que le queda al Congreso.

La resolución republicana sostiene que Mayorkas ha incumplido de manera flagrante las leyes de inmigración, poniendo en riesgo la seguridad nacional y pública, y violando el Estado de derecho y la separación de poderes.

El martes, el Comité de Seguridad Nacional se reunirá para revisar, debatir y posiblemente votar los cargos contra Mayorkas. Si el comité respalda los cargos, estos serán sometidos a votación en la Cámara de Representantes, donde los republicanos, aunque con una mayoría ajustada, podrían lograr la aprobación necesaria para iniciar el juicio político.

Sin embargo, para que Mayorkas sea condenado en el Senado, se requerirían dos tercios de los votos, una mayoría que parece poco probable dada la actual composición de la Cámara Alta, controlada por los demócratas.

De proceder, Mayorkas se convertiría en el primer miembro del Gobierno de EE.UU., excluyendo a los presidentes, en ser destituido mediante juicio político en casi 150 años, desde el caso de William Belknap en 1876.

La propuesta ha generado fuertes críticas por parte de los demócratas y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), quienes califican la acción de motivada políticamente y carente de base constitucional. El DHS ha respondido con un memorando que acusa a los republicanos de no buscar soluciones reales, sino de hacer campaña con el tema de la inmigración.

Este desarrollo es un claro reflejo de la polarización en la política estadounidense y pone en el centro del debate la gestión de la política de inmigración y seguridad fronteriza.

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