Tensión diplomática al máximo: México condena asalto a su embajada en Ecuador

EMBAJADA

La irrupción en la embajada mexicana en Quito por parte de autoridades ecuatorianas desata una crisis diplomática sin precedentes entre ambos países.

La diplomacia entre México y Ecuador atraviesa uno de sus momentos más críticos. La Cámara de Senadores de México, en una condena unánime, ha calificado de «irrupción violenta» el reciente asalto de cuerpos de seguridad ecuatorianos a la Embajada de México en Quito. Este acto no solo pone en jaque las relaciones diplomáticas casi bicentenarias entre ambas naciones, sino que, según declaraciones de importantes figuras políticas mexicanas, atenta contra los principios del derecho internacional.

La presidenta del Senado, Ana Lilia Rivera, y el presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, han sido voces destacadas en este llamado de atención, exigiendo a Ecuador que reconsidere su postura y opte por el diálogo y la diplomacia para resolver cualquier disputa. Este conflicto diplomático se desencadenó tras el intento de detención del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, quien se refugiaba en la sede diplomática tras ser acusado de malversación de fondos y recibir asilo de México.

La canciller mexicana, Alicia Bárcena, ha mantenido una postura de calma, asegurando que México no replicará la agresión contra la embajada ecuatoriana en suelo mexicano, en línea con las instrucciones del presidente Andrés Manuel López Obrador. Además, anunció la intención de México de denunciar a Ecuador ante la Corte Internacional de Justicia y la ONU, marcando un precedente en la defensa de los principios de inviolabilidad de las misiones diplomáticas.

La respuesta de México tras el asalto no se ha hecho esperar, suspendiendo relaciones diplomáticas con Ecuador y recibiendo el apoyo de 29 países y ocho organismos internacionales, lo que subraya la gravedad del incidente a ojos del mundo. Este episodio no solo pone a prueba la fortaleza de las convenciones internacionales sobre la protección de las sedes diplomáticas, sino que también desafía la capacidad de ambas naciones para superar una crisis que ha escalado rápidamente.

La Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) se preparan para discutir este delicado tema, que ha trascendido las fronteras de México y Ecuador para convertirse en una cuestión de interés regional.

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