Fuentes: Lo del helicóptero ni es montaje ni es un hecho aislado

El episodio de este martes, en el cual un inspector del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), sobrevoló Caracas en un helicóptero del cuerpo policial mientras atacaba al Tribunal Supremo de Justicia y al ministerio del Interior y Justicia, no fue un golpe de Estado. A lo sumo, podría hablarse de un conato. Sin embargo, tampoco fue un montaje ni un hecho aislado. No fue la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) tal cual asegura el régimen, pero tampoco la Dirección General de Inteligencia cubana (G2, como se le conoce), especie que corren algunos opositores.

El periodista Nelson Bocaranda señala que el helicóptero aterrizó en el litoral central de Venezuela, en donde fue abandonado y quienes lo conducían huyeron en una lancha. El Nuevo País pudo confirmar que la aeronave tocó tierra específicamente en Caruao, cerca de Higuerote, estado Miranda.

Luego, desde una cuenta nueva en Twitter, que no se ha podido confirmar, un supuesto Óscar Pérez, el piloto del helicóptero, escribió varios mensajes ratificando el mensaje de ayer, denunciando el allanamiento de su casa por funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) y aseguró que el ataque de ayer fue solo una demostración del poderío del grupo del cual forma parte.

https://twitter.com/ElOscarperezgv/status/879919442607693824

El Nuevo País pudo hablar con un par de compañeros de Pérez, que prefirieron permanecer en el anonimato. «Es un muchacho muy valioso, muy humano. La manera de expresarse (en su presunta cuenta de Twitter) es de él. Sabemos que trabaja con un VPN (Virtual Private Network o Red Privada Virtual, lo cual le permite tener señal inalámbrica) para que no lo puedan descubrir (su ubicación). El helicóptero aterrizó en Caruao, cerca de Higuerote. En el video no todos son del grupo BAE (Brigada de Acciones Especiales del Cicpc). El resto son ex Disip (Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención, antiguo nombre del Sebin), ex Policía Metropolitana (cuerpo que servía a la alcaldía Metropolitana de Caracas, ya eliminado), hay uno del Ejército…La gente, la opinión pública, no supo interpretar bien ni el comunicado ni la imagen. Todo es cierto. No es ningún peine ni ese muchacho está solo», señaló una de las fuentes.

Algunos reportes indican que Pérez ya fue detenido, pero otra fuente niega la información a El Nuevo País. «La detención de Óscar Pérez es negativa. Conozco de (primera) mano al inspector Óscar Pérez. Le digo que no va a ser fácil capturar a ese hombre. El compromiso en el que se metió…mira, muy difícil que lo agarren vivo. Está extremadamente entrenado por gente de afuera, porque el BAE se entrena con gente de afuera. No estamos hablando de un policía, de un Sebin, de un DGCIM (Dirección General de Contrainteligencia Militar). Estamos hablando de gente preparada para el combate. Ese tipo no va a ser fácil. Mira, si se llevó un helicóptero, ¿usted cree que lo van a agarrar de la noche a la mañana la policía o el Sebin?».

Ciertamente, lo que corre en la opinión pública es que se trata de un show del régimen, el cual enseguida acusó a la CIA, a Colombia y a Israel. Además, que el ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, fuera el responsable de leer el comunicado, no ayudó a la credibilidad del mismo. Es que todavía no se olvidan los reportes de Villegas asegurando que el ex presidente Hugo Chávez estaba recuperándose del cáncer que le quitó la vida. Lo cierto es que la operación no parece involucrar al régimen ni a la oposición institucional, señal de que la situación venezolana puede estar en un punto extremadamente delicado si los actores políticos no encuentran una solución. Mientras tanto, lo mejor es leer el modus operandi de los golpes de Estado según Marcos Pérez Jiménez. Dictador, sí, pero experto conspirador. Léalo y deduzca usted mismo, apreciado lector, en qué fase estamos.