La crisis de refugiados más grande del mundo la ha creado el régimen de Nicolás Maduro

En la actualidad, la crisis de refugiados más grande del mundo la ha creado el régimen de Nicolás Maduro, según afirman expertos en la materia que se reunieron en Washington.

El «Diccionario de la Real Academia Española» se refiere a la palabra “atroz” como algo “fiero, cruel, inhumano, enorme, grave”. Ese fue el calificativo que la conocida OGN Amnistía Internacional (AI) dio a la situación que atraviesa el país en el área de la salud, del acceso a los alimentos y de la prestación de varios servicios públicos básicos.

En cuanto a la salud, hay que destacar que la mitad de los hospitales no está en funcionamiento o lo hace insuficientemente (consecuencia: mayor privatización del financiamiento de la salud en Venezuela, donde más del 68 % de la población no tiene seguro de atención médica), que hay un déficit de medicamentos que oscila entre el 80 % y el 90 %, que hay una acentuada reducción del personal médico, que la mortalidad materna aumentó en más del 65 % y la infantil en más del 30 %. Estamos en presencia, dice AI, de “una cuestión de vida o muerte” y que “en Venezuela la gente huye de una situación atroz”, creando “una crisis de migración forzada de ámbito regional”.

La situación alimentaria en Venezuela es “catastrófica”, opina por su parte la ONU, a través de David Beasley, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos. La hiperinflación devora el poder de compra del salario, aunada a la escasez de productos. Eso se traduce en una Canasta Alimentaria que, según Cendas, se ubicó en 24,4 millones de bolívares en enero de este año (aumentó un 47,9 % con respecto a diciembre de 2017), y en una Canasta Básica Familiar (alimentos y servicios para cinco miembros) que, también en enero de este año, se ubicó en 35,3 millones de bolívares. Precios siderales frente a salarios a ras de tierra. La “Encuesta Condiciones de Vida” (EncovI) 2017, elaborada por la UCV, la UCAB y la Universidad Simón Bolívar, informa que la pobreza general (su origen es multifactorial) se elevó de 81,8 % en el año 2016 a 87 % en el año 2017 y que la pobreza extrema pasó de 51,5 % a 61,2 %.

La diáspora o éxodo de venezolanos a más de 90 países, fundamentalmente países vecinos, se ha estimado que alcanza alrededor del 10 % de la población, es decir, poco más de 3 millones de compatriotas. En un foro de expertos, realizado a fines de febrero en Washington, se dijo que el régimen de Maduro está creando “la crisis de refugiados más grande del mundo en este momento”. La magnitud y la gravedad del problema ha motivado que la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), publique una nota este mes de marzo, en la que, en vista del “flujo significativo de venezolanos” que migran al exterior, insta a los Estados receptores a adoptar respuestas adecuadas y orientadas a la protección internacional, que “es un acto humanitario y no político”.

Si esta es la realidad que confrontamos y Venezuela se ha convertido, por lo menos, en un problema geopolítico regional, Nicolás Maduro debería renunciar al ejercicio del cargo que, como regalo fraudulento, le dio el CNE. Pero eso sería, valga el dicho popular, como pedirle peras al olmo.

 

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