PUTIN ZELENSKY

Zelensky dice que Putin está “ebrio de poder” y quiere “reinar eternamente”

El líder ruso asegura su quinto mandato en medio de acusaciones internacionales de falta de democracia, mientras la voz de la oposición encuentra nuevas formas de protesta.

En las recientes elecciones presidenciales de Rusia, Vladimir Putin ha vuelto a asegurarse un nuevo mandato de seis años, en un contexto que muchos describen como la antítesis de una democracia vibrante. La votación ha desatado una ola de críticas internacionales, incluyendo las duras palabras del líder ucraniano Volodimir Zelensky, quien no dudó en calificar a Putin de «ebrio de poder» con ansias de «reinar eternamente».

Desde las redes sociales, Zelensky expresó su convicción sobre el peligro que representa Putin, no solo para Rusia sino para el mundo: «No hay maldad que no cometa para prolongar su poder personal».

David Cameron, el ministro de Relaciones Exteriores del Reino Unido, se sumó a la condena global, lamentando la ausencia de elecciones «libres y equitativas» en Rusia.

A través de X, Cameron criticó «la organización ilegal de elecciones en el territorio ucraniano» y la «falta de opciones para los electores», subrayando la falta de supervisión independiente por parte de la OSCE.

Este evento electoral se ha desarrollado bajo lo que se considera la represión más severa contra la oposición política y la libertad de expresión desde la era soviética, con solo tres candidatos simbólicos enfrentándose a Putin. Esta «farsa» electoral, como la han descrito algunos, marca la continuación de un mandato que se acerca al cuarto de siglo, caracterizado por una implacable represión de la disidencia.

La muerte de Alexei Navalny, el más feroz oponente político de Putin, bajo circunstancias dudosas en una prisión del Ártico, y la detención o exilio de otros críticos, han puesto de relieve el ambiente de miedo y represión que rodea estas elecciones. Sin embargo, la disidencia encontró un canal de expresión en la protesta «Mediodía contra Putin», que animó a los descontentos a acudir a las urnas al mediodía, generando largas colas en varios colegios electorales dentro y fuera de Rusia.

La carrera de Putin, marcada por un control absoluto del poder y esfuerzos por restaurar la influencia geopolítica de Rusia, ha sido tanto celebrada como vilipendiada. Su legado incluye la guerra en Georgia, la anexión de Crimea, la intervención en Siria y la invasión de Ucrania.

De completar este nuevo período, Putin habría permanecido en el poder más tiempo que cualquier otro líder ruso desde Catalina la Grande, planteando interrogantes sobre el futuro de Rusia y su relación con el mundo. A pesar de la represión, la creatividad de la protesta demuestra que la lucha por la democracia y la libertad de expresión sigue viva, incluso en las circunstancias más difíciles.