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Un encuentro cinematográfico en el Vaticano: Sylvester Stallone se reúne con el papa Francisco

El famoso actor y director de cine compartió un momento ameno con el pontífice, marcado por sonrisas y gestos amistosos.

En un encuentro que combinó fe y cine, el Papa Francisco recibió hoy a Sylvester Stallone en el Vaticano. El actor y cineasta estadounidense, conocido mundialmente por sus icónicos personajes «Rocky» y «Rambo», no estuvo solo, ya que acudió a la reunión acompañado por su familia, dando pie a un ambiente relajado y ameno.

Según las imágenes divulgadas por «Vatican News», la reunión se caracterizó por el buen humor. En un momento de la conversación, el Papa Francisco expresó a Stallone: “Hemos crecido con sus películas”. Esta afirmación sacó una sonrisa de agradecimiento del actor de 77 años, quien no dudó en responder con una broma: “¿Listo para boxear?”, preguntó mientras cerraba los puños, gesto que el propio pontífice imitó, creando un momento amigable y juguetón.

Acompañando al actor estuvieron su esposa Jennifer, sus tres hijas y su hermano Frank, haciendo del encuentro una ocasión familiar y especial.

Homenaje en el lugar de origen de sus abuelos

Antes de su encuentro con el Papa, Stallone recibió un reconocimiento significativo en el sur de Italia, específicamente en Gioia del Colle en Bari, lugar de origen de sus abuelos antes de emigrar a Estados Unidos. Los medios locales reportaron que le fueron entregadas las llaves de la ciudad, así como la ciudadanía honoraria.

El actor no perdió la oportunidad de celebrar este homenaje, apareciendo en el balcón del Ayuntamiento con una bufanda del club de fútbol Bari, mostrando su aprecio y conexión con el lugar.

Un vínculo renovado con el Vaticano

Este no ha sido el primer encuentro de Stallone con el Vaticano; el actor tuvo la oportunidad de visitar la Capilla Sixtina el año pasado, experiencia que compartió con sus seguidores a través de fotografías en sus redes sociales.

La reunión de hoy ha servido para consolidar el vínculo especial del actor con el Vaticano, un encuentro marcado por la familiaridad y el buen humor, en el que el cine y la fe se encontraron a través de dos de sus más reconocidos representantes a nivel mundial.